martes, 20 de noviembre de 2007

Flash I: El valor

Hasta ese día, James, nunca había sido una persona de impulsos. Sabía que tenía una cita pendiente desde hacía demasiado tiempo y no quiso esperar más. Cogió uno de los trenes que salían de su ciudad. Cuando una voz femenina anunció por los altavoces su destino, se puso el abrigo, cogió su maleta y bajó del tren... sintiéndose, por un momento, el hombre más valiente del mundo.

1 comentario:

Salva dijo...

Otto dejó esa vez que venciera el quiero la guerra del puedo (del miedo).
A Otto sólo se le ocurría una locura más grande que ir a verle: no ir a verle.
Otto se puso el abrigo y bajó del tren. Durante todo el tiempo que estuvo con él no se acordó ni un segundo del vértigo que sentía a veces a ras de suelo.