Cuando llegó a casa puso todo su empeño en borrarse las líneas de las manos; después se tatuó en ellas el futuro que quería encontrarse.Un mes más tarde volvió a visitar a aquella anciana capaz de interpretar las palmas de la mano, pero su lectura de hoy no se diferenció de la anterior.Fue entonces cuando se dio cuenta de que las líneas que él se había dibujado se habían transformado de nuevo en las que un día consiguió borrar.
