domingo, 19 de octubre de 2008

El futuro en sus manos

Cuando llegó a casa puso todo su empeño en borrarse las líneas de las manos; después se tatuó en ellas el futuro que quería encontrarse.
Un mes más tarde volvió a visitar a aquella anciana capaz de interpretar las palmas de la mano, pero su lectura de hoy no se diferenció de la anterior.Fue entonces cuando se dio cuenta de que las líneas que él se había dibujado se habían transformado de nuevo en las que un día consiguió borrar.

jueves, 2 de octubre de 2008

El reencuentro

Cuando volvieron a encontrarse después de superar el mes que se habían dado de respiro una extraña sensación le recorrió la espalda. En un primer momento no supo determinar si esa reacción de su cuerpo se debía a algo positivo o negativo, pero se conformó con saber que seguía siendo capaz de despertar en él algún tipo de sentimiento a pesar de la confesión que le hizo a última hora: no podría seguir haciendo sombras.