Nada más abandonar el pabellón psiquiátrico se dirigió al último lugar donde había estado, pero nadie la esperaba. No había caras conocidas a su alrededor excepto la del camarero que la miró fijamente durante unos segundos, sin atreverse a preguntarle si quería tomar algo. Se sentó al final de la barra y en vez de echar mano de la caja de orfidal que llevaba en su bolso pidió un té con leche. Encendió un cigarro ignorando el cartel que tenía justo encima de ella. Desde enero no se puede fumar aquí dentro, le dijo amablemente el camarero. Inconscientemente quiso volver unos meses atrás, no se encontraba en su mejor momento y acaba de salir de la peor guardia de su vida. miércoles, 10 de agosto de 2011
Prohibido fumar
Nada más abandonar el pabellón psiquiátrico se dirigió al último lugar donde había estado, pero nadie la esperaba. No había caras conocidas a su alrededor excepto la del camarero que la miró fijamente durante unos segundos, sin atreverse a preguntarle si quería tomar algo. Se sentó al final de la barra y en vez de echar mano de la caja de orfidal que llevaba en su bolso pidió un té con leche. Encendió un cigarro ignorando el cartel que tenía justo encima de ella. Desde enero no se puede fumar aquí dentro, le dijo amablemente el camarero. Inconscientemente quiso volver unos meses atrás, no se encontraba en su mejor momento y acaba de salir de la peor guardia de su vida.
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