- Quiero más viernes 13 y más noches como esta.- Yo las quiero mejores, que las habrá.
- Eso espero.
Y tanto que las hubo. Luego llegaron más viernes 13, convertidos en noches cualesquiera de la semana sin importar cuál era el número que las acompañaba.
Con el tiempo, James, empezó a comprender que en el mundo existían superhéroes y que a él le había tocado conocer a uno con un extraño superpoder: el de la certeza.
1 comentario:
Entre tus certezas y mis impulsos, vamos apañados.
Ay, Jo, jo, jo.
Publicar un comentario