- No, yo no me paro a pensar en mis películas favoritas.- Entonces háblame de tu libro favorito.
- Tampoco lo tengo.
- ¿No tienes favoritos para nada?.
El ruido de la cafetería les impidió seguir la conversación. Entre el bullicio podía distinguirse, levemente, el corazón de James respondiendo, a golpe de latido, la última pregunta.
2 comentarios:
No todos son capaces de percibir mi latido entre el ruido. Gracias por tener el oído fino. Gracias por todo, en realidad. Un beso.
...chico favorito.
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