Veintinueve cumpleaños tras una tarta con velas a las que soplar, cada año una más... no le gusta que dos números descubran su edad, prefiere una vela por año vivido. "Piensa un deseo". Veintinueve deseos, un deseo veintinueve veces repetido. Un bolígrafo al que me gusta seguirle la pista aunque ya no escriba para mí. Viajes de ida y vuelta que siguen esperando un punto de partida y otro de llegada... viajes que quedaron aparcados junto a las buenas intenciones, quizás esperando un punto de inflexión dentro de esta función discontinua (y acotada) en la que solemos movernos. Ventanas y risas. Fotografías y canciones. Sandalias en verano. Pies descalzos el resto del año. Encuentros pendientes en otras ciudades, abrazos lejanos guardados en el bolsillo de la camisa. La amistad y los kilómetros no siempre son inversamente proporcionales. Quizás le sirvan dos pájaros como punto de inflexión. Todavía hay estrenos pendientes y salas oscuras por visitar. Sigo dentro del plazo establecido. Ya, pero hay plazos que es mejor no agotar. "Piensa un deseo". No haber pedido durante veintinueve años estar aquí. Y de un soplido se apagaron treinta velas. lunes, 9 de julio de 2007
Cumpleaños
Veintinueve cumpleaños tras una tarta con velas a las que soplar, cada año una más... no le gusta que dos números descubran su edad, prefiere una vela por año vivido. "Piensa un deseo". Veintinueve deseos, un deseo veintinueve veces repetido. Un bolígrafo al que me gusta seguirle la pista aunque ya no escriba para mí. Viajes de ida y vuelta que siguen esperando un punto de partida y otro de llegada... viajes que quedaron aparcados junto a las buenas intenciones, quizás esperando un punto de inflexión dentro de esta función discontinua (y acotada) en la que solemos movernos. Ventanas y risas. Fotografías y canciones. Sandalias en verano. Pies descalzos el resto del año. Encuentros pendientes en otras ciudades, abrazos lejanos guardados en el bolsillo de la camisa. La amistad y los kilómetros no siempre son inversamente proporcionales. Quizás le sirvan dos pájaros como punto de inflexión. Todavía hay estrenos pendientes y salas oscuras por visitar. Sigo dentro del plazo establecido. Ya, pero hay plazos que es mejor no agotar. "Piensa un deseo". No haber pedido durante veintinueve años estar aquí. Y de un soplido se apagaron treinta velas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
No regales galletas de mantequilla a los daneses.
Regálales una tormenta de verano que os pille cerca de la playa
y tus piesotes grandes llenos de arena extranjera.
Proponles un Dogma casero con escenas de cama.
"Puente aéreo para el enemigo sin alas", dicen por ahí.
Tu ciencia ficción es más ciencia que la lógica aristotélica, che.
Apaga las luces que empieza la serie B de la sobremesa.
Publicar un comentario