Suena el despertador. Imposible que hayan pasado seis horas desde que lo puse, pienso. Me levanto. Me sobraron las dos últimas cervezas de ayer. Voy a la ducha. Tengo que comprar de una vez la alfombrilla para la bañera. Al ir a coger el champú resbalo y pierdo el equilibrio. Oscuridad. Fractura de cuello, escucho decir al forense. Suena el despertador.
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