sábado, 5 de julio de 2008

V - El tacto

Cerró los ojos y pasó los dedos suavemente por su cara, como si estuviera interpretando una página escrita en braille. Repitió la operación hasta asegurarse de haber dibujado mentalmente cada milimetro de su rostro, imperfecciones incluidas.
Cada noche, antes de dormir, repite de forma mecánica la misma operación: cierra los ojos y reproduce en el aire la imagen que tiene grabada en la yema de sus dedos.

1 comentario:

chicoutimi dijo...

Hm, parece que estuvieras contando mis noches...
Una serie hermosa, y muy bien ilustrada, por cierto.