
Más de una vez me he perdido por las calles de Madrid. No puedo evitar que Madrid me recuerde a él. También me he perdido muchas veces estudiando cada centímetro de su piel.
Hubo tiempos buenos, de eso no hay duda.
He intendo guardarle en la memoria pero sólo se ha quedado en mi recuerdo el dolor de cada una de las últimas frases que me dijo.
Madrid, a veces, también duele.
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