lunes, 14 de diciembre de 2009

Reykjavik


Nunca antes una pelea nos había mantenido alejados tanto tiempo.
Volví a la casa que compartíamos trece días después de nuestras últimas palabras y lo único que encontré tuyo fue una nota en el frigorífico: "Me he ido a Reikiavik".
Mientras arrugaba el papel entre mis manos iba pensando qué se te había perdido en una ciudad que ni siquiera sabías escribir.

2 comentarios:

FlorVenenosa dijo...

¿Quien prefiere quedarse y aguantar..., marcharse y aguantar??

chicoutimi dijo...

Qué bueno!
que se te ha perdido en una ciudad que ni siquiera sabes escribir